martes, 11 de noviembre de 2008

Grupo Quinto

Ya una vez debatido el tema de si incluir las TIC en la sociedad, de si es aconsejable, si crea desigualdad social, o si por el contrario son medidas para combatir esa segregación, este último texto trata sobre la forma en que deben incluirse en un sitio concreto, en la escuela.

Para empezar, hay que escoger el software que se valla a aplicar en la clase. Esta tarea tan sencilla requiere un estudio previo, ya que antes de elegir uno al azar se debe analizar: características generales del programa; a quiénes van a ir destinados, ya que no es lo mismo un programa para infantil, que para primaria que para instituto; complejidad...de ahí que se debe tener un cierto cuidado en su selección para no escoger el programa menos correcto.
Uno de estos aspectos es el tipo de programa que será: instructivo, "vacío", un programa para el desarrollo de habilidades y estrategias, de comunicación o por el contrario un programa de consulta y acceso a la información.

La clasificación anterior se efectuaba atendiendo a su función educativa, pero también hay que observar su fundamentación pedagógica. De ahí que puedan ser programa-estudiante (estudiante actua de forma autónoma), programa estudiante (interviene el profesor) o programa-estudiantes (más de un alumno a la vez).

Una vez escogido el software que creamos que es el óptimo, surgen otras nuevas dudas o mejor dicho posturas. Esta vez enfocadas a la forma de actuar e interaccionar el profesor en la clase. Y es que actualmente el profesor ha cambiado su rol tradicional de ser él quien dé la clase, para convertirse en un mediador, una guía para el alumno. Este nuevo rol se divide en las sioguientes posturas: el profesor como proveedor de recursos, cuya tarea será la de diagnosticar el programa y ajustarlo al contexto apropiado; el profesor como organizador, debe controlar la disposición del grupo/clase y saber jugar con el tiempo; el profesor como tutor, o deja que todo lo haga el ordenador o interviene cuando el alumno lo necesite; el profesor como investigador, debe tener un carácter que ayude a la implantación de las TIC y el profesor como facilitador, conseguir que los alumnos aprendan.

Por último se pasa ya al programa en sí y cómo puede ser cara a los objetivos. De este modo las opciones son: de información para los estudiantes, de desarrollo de destrezas, de transmisión de contenidos, de situaciones complejas, de aprendizaje inductivo, de desarrollo de habilidades de solución de problemas, de aprendizaje en grupo con un mismo objetivo o de desarrollo de aspectos motivacionales.

Así pues como se ha podido comprobar las TIC no son tarea sencilla, ya que desde que nacieron han surgido distintos debates, pero superado ya todo eso, o al menos eso parece, están ahí y suponen un nuevo reto para todos los habitantes, y como reto que es para la sociedad, la escuela tiene un papel muy importante a la hora de implantar esta nueva concepción. Por último, decir que en la escuela, como ha quedado también demostrado, no deben cogerse al azar puesto que requieren un estudio previo para que su puesta en escena sea la correcta.

No hay comentarios: